Hecho a mano
Hay cosas que, de alguna manera, siempre vuelven a encontrarnos.
Empecé a crear pequeñas joyas y accesorios cuando tenía 12 años.
No recuerdo exactamente en qué momento aquello pasó de ser una curiosidad a convertirse en algo que formaba parte de mí. Recuerdo cuentas, hilos, piedras, cajas llenas de pequeños materiales y esa sensación de imaginar algo que todavía no existía y poder hacerlo realidad con mis propias manos.
Desde entonces mi vida ha cambiado muchas veces.




Durante estos años algunas de mis piezas han encontrado su lugar en tiendas, otras han pasado por algún mercadillo y muchas han sido regalos para personas especiales. Otras simplemente nacieron porque encontré una piedra que me encantaba, imaginé una combinación o sentí ganas de hacer algo bonito.
Sin pensar demasiado en qué vendría después.
Quizás esa sea la parte que más me gusta de crear: empezar con pequeños elementos separados —una piedra, un cristal, un trocito de madera, un hilo de plata— y descubrir poco a poco en qué quieren convertirse.
Casi treinta años después...
De toda esa historia nace Hoy Me Mimo.
No como una gran colección ni como una producción en serie, sino como un pequeño espacio donde compartir las cosas que sigo creando con las manos.
Joyas hechas despacio, una a una, artesanalmente en Valencia, combinando piedras naturales, plata, cristales, madera y todos esos pequeños materiales que consiguen despertar una idea.
No sigo siempre un patrón establecido. Muchas veces empiezo simplemente probando: cambio una piedra, añado otra, deshago, vuelvo a empezar... hasta que llega ese momento en el que miro la pieza y pienso: ahora sí.
Por eso la mayoría de las creaciones de Hoy Me Mimo son piezas únicas.
No porque sea imposible volver a hacer algo parecido, sino porque no tengo intención de hacer dos exactamente iguales.
Me gusta que una piedra pueda tener un tono ligeramente diferente de otra. Que una combinación inesperada termine siendo la que funciona. Que se pueda reconocer el trabajo de unas manos detrás de aquello que llevas puesto.
Porque creo que esas pequeñas diferencias, lejos de restarle valor a algo hecho a mano, son precisamente parte de lo que lo hace especial.
Una pieza. Una persona.
Cada uno/a es diferente.
Hay algo que siempre me ha gustado especialmente de las piezas únicas: saber que, en algún momento, cada una encontrará a su persona.
Puede que alguien la vea y simplemente piense «es para mí».
O quizá piense inmediatamente en otra persona.
Y ahí está también la idea que hay detrás de Hoy Me Mimo.
No creo que necesitemos esperar a un cumpleaños, un aniversario o una fecha marcada en el calendario para regalarnos algo que nos hace ilusión.
A veces puede ser simplemente un pendiente que te encanta. Un collar que viste por casualidad. Una piedra cuyo color te llamó la atención.
Ese pequeño capricho que probablemente no necesitabas, pero que te hace un poquito más feliz.
Para ti, porque sí.
O para alguien a quien quieras mimar.
Porque quizás no siempre haga falta una ocasión especial.
A veces basta con encontrar, de vez en cuando, una pequeña razón para decir:
Hoy me mimo. ♡
He vivido en lugares diferentes, he pasado por trabajos y etapas muy distintas y durante algunos periodos he tenido más tiempo para crear y durante otros, mucho menos. Pero, de una forma u otra, crear con las manos siempre ha seguido ahí.
A veces en primer plano.
A veces esperando pacientemente en una caja.
Cualquier día puede ser un buen día para elegir algo bonito.
Desde Valencia
ESPAÑA
