Pendientes Black Eagle
€35.00
Elegantes, intensos y con un punto misterioso. Black Eagle combina la profundidad del negro con los reflejos naturales del ojo de águila en unos pendientes que aportan carácter incluso al look más sencillo.
Realizados en plata 925, combinan una pieza central de ónix negro pulido con ojo de águila y un pequeño detalle de cristal translúcido que aporta luz y movimiento al conjunto.
Elaborados completamente a mano en Valencia (España), cada detalle ha sido montado artesanalmente, convirtiéndolos en una pieza verdaderamente especial.
Pieza única: solo existe un par.
Al tratarse de piedras naturales, sus pequeñas variaciones de tono, transparencia o forma son parte de su belleza y hacen que cada pieza sea irrepetible.
Largo aproximado: 7 cm
El significado de sus piedras
Las piedras naturales nos conectan con la tierra y con una tradición simbólica que las ha acompañado durante siglos.
Ónix · Protección y fortaleza
El ónix se ha considerado tradicionalmente una piedra vinculada a la protección, la fortaleza y la estabilidad. Se asocia con el autocontrol y la seguridad, y se dice que ayuda a mantener los pies en la tierra en momentos que requieren determinación.
Ojo de águila · Perspectiva y confianza
El ojo de águila se asocia tradicionalmente con la claridad, la perspectiva y la confianza. Su simbolismo recuerda a la mirada del águila: observar las situaciones desde cierta distancia, ampliar nuestra visión y afrontar las decisiones con mayor seguridad.
Chakras
Dentro de las tradiciones relacionadas con los cristales, tanto el ónix como el ojo de águila se vinculan especialmente con el chakra raíz (Muladhara), asociado simbólicamente con la estabilidad, la seguridad y nuestra conexión con la tierra.
El ónix negro se utiliza tradicionalmente como piedra de enraizamiento y protección, mientras que al ojo de águila se le atribuye una energía que invita a mantener los pies en la tierra sin perder la perspectiva.
Juntos forman una combinación que simboliza protección, estabilidad y claridad: estar bien anclada para poder mirar más lejos.
El negro intenso del ónix, los matices del ojo de águila y un pequeño destello de luz: una combinación con fuerza, pero fácil de llevar.
Un pequeño capricho para esos días en los que apetece añadir un poco más de carácter.
Porque sí.
Las propiedades asociadas a las piedras naturales pertenecen a tradiciones culturales y espirituales y no implican efectos médicos o terapéuticos.
• Plata 925
• Ónix negro
• Ojo de águila
• Cristal translúcido
Cualquier día puede ser un buen día para elegir algo bonito.
Desde Valencia
ESPAÑA
